jueves, 7 de diciembre de 2017

ENTRADA OBLIGAOTIRA 2.1 - ¿ERES REALMENTE TAN ECOLÓGICO?

Te levantas. Miras el móvil. Coges fuerzas para levantarte de la cama. Lo consigues. Usas todas tus fuerzas para dirigirte al baño. Enciendes la luz. Te aseas.  El grifo corre más de la cuenta. Lo cierra. Te vas del baño dejando la luz encendida. Te diriges a la cocina. Enciendes la luz de esta nueva estancia. Te preparas una taza de café y unas galletas. Te comes la mitad y las otras las tiras. Te vas de la cocina dejando la luz encendida. Ya van dos. Llegas a tu habitación, y enciendes la luz también. Te vistes. Te vas dejando la luz encendida. Ya van tres. Echas el pijama al cubo de la ropa sucia. Te diriges al baño. Te lavas los dientes y el grifo vuelve a correr más de la cuenta. Sales del baño, la luz sigue encendida. Preparas todo lo que vas a necesitar a lo largo del día. Apagas las tres luces y te vas.
Coges el coche, hoy vas con mucha prisa y no puedes perder el tiempo en el transporte público. Aparcas a cinco manzanas de tu trabajo. Vas corriendo. Llegas y te aseas en el baño y, cómo no, el grifo vuelve a correr demasiado. Trabajas todo el día. El móvil cargándose, aunque tenga batería de sobra, por si las moscas. A la hora de la comida te vas a comer al restaurante de la esquina, a pesar de haber llevado tupper de casa. No te apetecía. Ya te lo cenarás, no pasa nada. Te sacas una botella de agua de la maquina. Es más cómodo eso que llevar una reutilizable desde casa. Te la bebes. La tiras a la basura orgánica. Te sacas otra. Media hora después vas a por un café a la maquina. El vaso de plástico termina en la basura orgánica también.
Tu jornada laboral ha terminado.  Te das un paseo por el barrio. A lo lejos divisas un ZARA y sin dudarlo entras y arrasas. Te haces con el vestido de moda, una camisa y un vaquero completamente innecesario pero precioso. Vas a por el coche y te toca estar media hora en un atasco. De camino a casa te paras en el supermercado. Necesitas leche, manzanas y unos yogures pero ya que estás compras también Nutella, una pizza y unos Doritos. Cuanto más aceite de palma tenga, mejor. Llegas a casa. Son casi las 8. Vas encendiendo luces a tu paso: primero la del pasillo, luego la de la habitación y, más tarde, la del baño, la cocina y el salón. No apagas ninguna. Enciendes la tele y el portátil. Pones la calefacción a 25º, ¡qué frío hace! Sacas la compra y la colocas. Sacas el tupper, el que no te has comido al medio día. Después de mirarlo un rato decides tirarlo y hacerte para cenar la pizza. Te das un baño relajante, ¡hoy ha sido un día muy largo y agotador! 250 litros de agua y 5 minutos después sales de la bañera y metes la pizza al horno. Mientras esperas pones una lavadora medio vacía. La pizza está en su punto. La sacas, te la comes mientras ves la televisión. Recoges todo. La televisión, como no, encendida para un espectador inexistente. El plástico de la pizza al orgánico, ¡cómo no! Y el plato, los cubiertos y el vaso al lavavajillas. Lo pones a pesar de estar por debajo de su capacidad máxima. Todas las luces siguen encendidas y la calefacción trabaja a la máxima potencia. Coges el portátil y te vas a tu habitación. No apagas las luces ni la televisión. Compartes en tu muro de Facebook un par de noticias ecologistas, firmas en Charge.org para salvar el ártico y miras desesperada el tiempo esperando lluvias. ¡Qué ecologista eres!


¿Os habéis sentido identificados con alguna parte de este relato? Espero que no, ¿pero sabéis qué? Yo sí. Es muy fácil preocuparse por el medio ambiente, saber qué estamos haciendo mal y decir que hay que cambiarlo pero hacerlo... hacerlo es otra cosa.  A todos nos cuesta ya que, al fin y al cabo, la comodidad y la instantaneidad están a la orden del día. Yo, sinceramente, no hago todo lo que predico. Por ello, me gustaría que realizaseis el siguiente test (de la manera más sincera posible) para saber si de verdad sois tan ecologistas como pensáis o, si por el contrario, tenéis que hacer alguna modificación a vuestro estilo de vida.


¡Espero saber vuestros resultados!


ENTRADA OBLIGATORIA 1. SI LA TIERRA SE ENFRIASE.

86.000 hectáreas quemadas en los incendios de California. Más de más de 2.000 hectáreas ardieron durante el mes de octubre en Galicia. En 2017 hemos vivido (y seguimos viviendo) el otoño más seco en España de la última década, con una sequía devastadora y unas temperaturas 10º por encima de la media. Los episodios de alta contaminación se repiten en todas las grandes ciudades del mundo.  Aguas contaminadas, especies en peligro de extinción o, por desgracia, ya extintas. Prohibición y trabas para la comercialización y uso de las energías renovables. Aumento del agua del mar y deshielo de los polos. Consumismo y derroche de bienes, de alimentos y de agua. Niños desmayándose en el colegio por las altas temperaturas. Huracanes y tormentas devastadores que no dan tregua a una población empobrecida y sin fuerzas. ¿Parece un argumento malo de la típica película catastrófica hollywoodense, verdad? Pues no. Es nuestro día a día y no nos importa. Son noticia un día y al siguiente es como si no hubiese pasado nada.  


¿Os acordáis cuándo los turistas que venían a las costas españolas a veranear se creían que en España siempre hacía buen tiempo y sol? Pues bien, ya es cierto. El 2017 ha sido, por cuarto año consecutivo, el año más cálido desde que se tienen registros. ¡Y no nos preocupa! “Es que jo, que bien este veroño”. “Que siga así sin llover que no me gusta nada la lluvia”. “A mí es que el metro no me gusta, prefiero ir en mi coche, es más cómodo”. “He visto hoy un jersey en Zara PRECIOSO. Luego voy a ir a por él, va a ser mi jersey número 100 y sólo me lo pondré una vez”. No sé vosotros, pero yo he escuchado este tipo de frases casi a diario (bueno, quizás la última la haya modificado y exagerado) y me entristece y me da vergüenza formar parte de una sociedad que le preocupa más poder ir a la playa en pleno octubre que el bien del planeta.

Me gustaría plantearos que pasaría si, en vez de estar subiendo las temperaturas, estas estuviesen bajando: en agosto máximas de 20ºC y en invierno mínimas de unos -10ºC.  Adiós al verano y hola al invierano (sí, como el que predijeron Phineas y Ferb). ¿Qué pasaría? ¿Haríamos algo para frenar el cambio climático o seguiríamos alegrándonos de tener una temperatura tan poco común para la época del año que es? Supongo que los primeros que se alzarían serían los agricultores, muchos de sus productos se estropearían por las bajas temperaturas; los hosteleros tampoco se quedarían de brazos cruzados ya que el turismo se vería muy perjudicado. Se presionaría a los gobiernos para tomar medidas reales, y no leyes estúpidas que sólo perjudican al medio ambiente y que terminan beneficiando a las empresas más contaminantes. Se promovería el transporte público dándole un incentivo económico a aquellos empleados que optasen por compartir vehículo o ir en transporte público a su lugar de trabajo, así como a todas aquellas empresas con una actitud medio ambiental de verdad y no simple campañas de lavado de imagen (sí, lo sabemos). Se enseñaría a consumir de manera responsable, sin desperdiciar ningún tipo de bien y a dejar de lado el consumismo puro y duro que nos ha ido acompañando en las últimas décadas. Se implantaría, al fin, un estilo de vida ecológico y respetuoso con el medio ambiente y con los animales. Vamos, todo aquello que se estaría haciendo ahora si de verdad el cambio climático se considerase un problema real y actual, pero que no se hace.

Si en ese mundo hipotético no se tomasen las medidas justas y necesarias, con el paso de los años, las temperaturas bajarían entrando en otra era glaciar. A muchos animales les costaría acostumbrarse a este nuevo clima, por lo que su época de hibernación se vería alargada y otros muchos morirían sin ser capaces de adaptarse al nuevo entorno. Los polos irían aumentando de tamaño haciendo que las zonas más cercanas como Groenlandia, Noruega, el sur de Chile y Argentina o el norte de Canadá y Rusia fuesen inhabitables por las bajas temperaturas, la falta de alimento y la incomunicación que se viviría en aquellas zonas. Las luchas por la supervivencia que sacarían tanto lo mejor como lo peor del ser humano estarían a la orden del día. La gente abandonaría sus ciudades e intentarían estar lo mas cerca posible del Ecuador. Se producirían un éxodo sin precedentes, dejando zonas completamente deshabitadas y provocando que en las zonas más cálidas (o menos frías) viviese el mayor número de personas posibles. Sí, pasaría algo parecido a lo que ocurre en “El día de mañana”, pero menos guay y más terrorífico. 





Como ya sabéis, el cambio climático son temperaturas extremas, tanto frías como cálidas, por lo que la situación que os he descrito podría llegar a pasar (aunque quizás la haya exagerado un poco). Pero, ¿creéis que ante la situación anteriormente expuesta la gente seguiría alegrándose por el frío y se iría a esquiar en agosto como si no pasase nada? No, ¿verdad? La gente estaría mucho más concienciada y se tomarían el cambio climático como un problema común, una cuestión que afecta a todos los países por igual.  Es un problema que no podemos dejar de lado, no podemos seguir excusándonos en el “lo que yo haga o deje de hacer no cambia nada”, porque sí lo hace. Aún estamos a tiempo, ¿por qué no ayudar al planeta mientras podamos?

domingo, 3 de diciembre de 2017

ESTACIÓN LASEXTA

LaSexta estrena mañana nuevo programa. Se llamará "Estación LaSexta" y tratará, como no, sobre medio ambiente y meteorología. Se emitirá de lunes a viernes pocos minutos antes de las 21:00. Los encargados de conducir este espacio televisivo serán Adrián Cordero, Alberto Herrera y Lluís Obiols.

Este nuevo programa será un espacio de denuncia por parte de los espectadores, de concienciación y un lugar en el que todos nos comprometamos con el medio ambiente. Suena interesante, ¿no?

Hace unos días fue la primera vez que vi la promoción de este nuevo programa, y me llamó mucho la atención. Bien es cierto que en otras cadenas podemos encontrar también espacios dedicados al medio ambiente, como "Aquí la Tierra" de TVE. Pero me dio la sensación de que este sería distinto. Para comenzar ya te dicen que quieren concienciar a la sociedad, no es meramente informativo (que también). Fue un alivio ver que a quien está ahí arriba (por lo que tengo entendido de mis clases de Empresa y Estructura de Televisión es Emilio Aragón) le importa el medio ambiente e intenta que, aunque sea sólo una persona, se cambie la manera de consumir, de vivir y de, en definitiva, matar a nuestro planeta. 

Pero, ¿por qué no antes? ¿Por qué hemos tenido que esperar a tener temperaturas veraniegas hasta noviembre para concienciarnos? ¿Se debe a la sequía extrema que estamos viviendo? ¿O a que la gente ahora está más preocupada? ¿Cuando se pase la sequía esta moda se pasará?

No lo sé, pero la verdad me gustaría pensar que no es una moda pasajera más y, si por desgracia lo es, deje a un par de concienciados/ecologistas de verdad por el camino. Que no sea en vano todo esto que nos ha tocado sufrir este 2017 (los años impares nunca fueron buenos)

Desde aquí, desde mi pequeño espacio de este vasta red de araña, os animo a que veáis el programa (os juro que no me pagan por hacer publicidad), que le deis una oportunidad. 

A ver si entre todos conseguimos algo.

Further information here.






domingo, 26 de noviembre de 2017

Be possitve.

Hoy os traigo una entrada diferente de todas las que he hecho hasta ahora. Quiero que este mini-espacio de Internet sea un lugar de reflexión, pero no sólo de todas las cosas negativas que hay en el mundo, ¡también podemos reflexionar de las cosas buenas! A veces nos centramos demasiado en lo negativo, y es completamente necesario recalcar todo lo positivo, ¡qué no es poco! Este vídeo, que realicé con imágenes de bancos de archivo, está pensado para dar un toque positivo al tema que concierne este blog: la naturaleza y el cambio climático. Sí, todos sabemos lo que le estamos haciendo, así que ¿por qué no apreciarla y valorarla?

¡Espero que os guste!


domingo, 19 de noviembre de 2017

Películas verdes (VOL. I)

Como no, aquí también se tenía que hablar de cine. El cine tiene un poder mucho mayor del que nos podemos llegar a imaginar (y del que realmente le otorgamos). Hoy os traigo una pequeña lista de películas y documentales sobre el cambio climático.

La primera que va a encabezar esta lista va a ser el Día de Mañana (The Day After Tomorrow, 2014). Es una película que obtuvo un gran éxito (y hoy en día sigue siendo un must cinematográfico) y en el que se nos recuerda que, cuando un científico te avisa sobre algo, es mejor escuchar y hacerles caso que ignorarles.



Una verdad incómoda (An Inconvenient Truth, 2006) es una película documental acerca de la campaña del ex-vicepresidente de Estados Unidos Al Gore para educar a los ciudadanos sobre el calentamiento global. Logró alcanzar un gran éxito tanto por parte de la crítica como del público. 




domingo, 12 de noviembre de 2017

¡Atención, atención! ¡Última hora!

¡Tengo una noticia que estoy segura que no os esperáis! ¿Estáis listos? Os recomiendo sentaros, no beber nada (a no ser que queráis escupir en vuestra pantalla... queda guay, pero es asqueroso) y, aún menos, comer. ¿Ya? Pues bien: un estudio de la ONU asegura que 2017 va a ser uno de los años más caluroso hasta la época. Una noticia completamente inesperada, si total, no hemos empezado a tener otoño hasta hace apenas una semana, la sequía este año no ha sido para nada grave y los huracanes y tormentas han tenido una intensidad de risa.

Obviamente esta lista la encabeza el 2016 por la ola de calor conocida como "El Niño". 2017 y 2015 ocupan el segundo y tercer puesto, respectivamente.

Según un estudio realizado por la OMM un aumento de la temperatura de 2ºC tendría consecuencias catástrofes para el planeta. Pues bien, según los registros de enero a septiembre de 2017 la temperatura ha sido 1,1ºC por encima de la media. 


Si esto fuese poco (que no lo es), ese mismo estudio advirtió que se han registrado fenómenos meteorológicos extraordinarios, temperaturas por encima de los 50ºC en Asia, huracanes sin precedentes en el Caribe y en el Atlántico tocando Irlanda, devastadoras inundaciones monzónicas y una sequía imparable oriental.

El mismo estudio (que como veis da para mucho y para meter mucho miedo en el cuerpo) pone especial atención en las fuertes lluvias que provocaron deslizamientos en Sudáfrica y Colombia, que dejaron un gran número de fallecidos. También menciona las inundaciones de India, Bangladesh, Nepal y Perú que, por desgracia, también nos dejó un gran número de fallecidos. Asimismo, menciona como en zonas del sur de Europa, Africa oriental y en la parte asiática de Rusia se sufrieron temperaturas extremas y sequías graves. A la vez, zonas como California, España o Argentina se vivieron olas de calor sin precedentes que han propiciado el clima perfecto para sufrir unos incendios forestales devastadores.

¿Una pena lo que le estamos haciendo al planeta verdad? 



Further information:





domingo, 5 de noviembre de 2017

Comprar y tirar.

Comprar. Tirar. Comprar. Tirar. Y así, siempre. 

Parece que la felicidad ya no está en las pequeñas cosas, sino en el nuevo jersey de Zara o en el nuevo bolso de Michael Kors. Nos hemos olvidado de las experiencias, y ahora sólo vivimos para las tendencias. 

Este modelo económico que estamos vividos (consumir, consumir y consumir más) empobrece a muchos y hace ricos a muy pocos. Pero, ¿el más perjudicado? El planeta. Hoy en día se usa alrededor de más de la mitad de los recursos naturales de los que se usaban hace 30 años. Si así me entiendes mejor, hablo de unos 60 mil millones de materia prima al año. El consumo hace que el cambio climático sea cada vez más real, más notable y más difícil de parar. Llevamos un nivel de vida que nuestro planeta no puede mantener por mucho más tiempo.

Y la culpa no es sólo nuestra por querer más y más, sino que nos venden ropa pensada para que se rompa y este fuera de moda a las pocas semanas (¿cuántas tendencias hay por año?). De media, cada persona compra un 60% más de artículos de moda que hace 15 años y lo conserva la mitad de tiempo. La producción de una camiseta de algodón de 250 gramos supone el gato de 2.900 litros de agua, mientras que unos pantalones vaqueros supone el gasto de 11.000 litros.


Pero el impacto del mundo de la moda en el medio ambiente no acaba ahí, sino que cerca de sus fábricas suele haber filtraciones de productos químicos, tóxicos y contaminantes para el medio ambiente.

¿Una solución para este problema? El upcycling, es decir, reciclar materiales, tejidos, prendas... para crear otras completamente nuevas.